viernes, 13 de febrero de 2015
De la lluvia (Cuento de Sara y Matias)
Sara tenía muchos sueños que a menudo encontraba en los ojos de hombres que la hacían encontrar su propio vuelo... Un día en esos días donde las tardes son lluviosas y no sale el sol, se encontró a Matias cuando vio esos ojos , supo que nada volvería ser igual en su vida.. y así fue.
Se despidió de varios encuentros pendientes que tenía con algunos amores del pasado y comenzó a empacar la grandiosa alegría que habitaba en ella al lado de Matías. Y el amor entre ellos creció en cada momento. Comenzó a vivir uno de esos amores interminables apasionables e intensos de esos que las películas retratan en locaciones llenas de emociones plasmadas para llegar a tocar la fibra del espectador.
Su amor era tan único con gustos peculiares como jugar a bailar con su propia sombra, reían a carcajadas y lloraban a veces como mares, cada abrazo que se daban juntaban pedazos de algunos sueños caídos que cada uno albergaba en su alma....
Pasaron días, meses, años y en una tarde como esa donde se conocieron, tomados de la mano comenzó a llover muy fuerte de esas lluvias torrenciales con truenos, (lluvia eléctrica) comenzaron a correr velozmente para llegar algún sitio donde pudieran resguardarse de las gotas golpeadoras, Sara apenas y podía correr con sus botas entaconadas, mientras que a Matias se le resbalan sus tenis sobre el asfalto empapado, él la sostenía fuertemente de la mano para no caer y ambos lograban no perder el equilibrio sobre esa abismal tormenta.
De repente un rayo cayó cerca de ellos y haciendo un eco sobre sus manos unidas , se escucho un grito de dolor que traspasó el ruido de la lluvia imparable...el que tuvo más daño fue Matias que era quien cubría la mano de Sara.
Cayó en un coma profundo del cual no podía despertar. Sara tenía heridas profundas y estaba todo el tiempo en constante observación, su recuperación fue muy lenta mientras que Matias seguía en ese sueño donde sus parpados cerraban pesadamente. Sara a diario lo visitaba le contaba como eran sus días sin el, los doctores le decían que no había ya posibilidad de que Matias despertará pero ella quería creer en que existían los milagros, al amanecer siempre sus pies visitaba ese hospital tan frío, había quienes trataban de convencerla que comenzara a rehacer su vida y se preparara para dejar partir a Matias pero ella no lo hacía...
Después de un tiempo prolongado donde los meses se volvieron eternos, en una mañana de Octubre Matías despertó suavemente su rostro dibujó una sonrisa como sabiendo que había llegado de un lugar lejano, a la primer persona que vío fue a Sara ;cuando la miró sintió un dolor asociado al del día en que surgió el accidente la recordaba pero no sentía el amor que lo había unido a ella, sino el dolor que lastimado su cuerpo.
Salió del hospital y trataron de rehacer su vida como aquellos seres que se habían enamorado pero en su lugar había miedo e intranquilidad cada que se tomaban de la mano lo inevitable había sucedido ya no eran los de antes, cuando había tormentas se destapa un miedo incontrolable entre ellos, los doctores decían que era normal por el evento tan penetrante que habían tenido. Matias no pudo con eso y se terminó yendo de con Sara.
Mientras tanto no sabiendo Sara hacia a donde dirigir su coraje mientras llovía tomó valor aunque realmente su corazón latía como si estuviese a punto de ver a un monstruo convertido en agua, aterrada salío de su casa y sintió como cada gota comenzaba a empaparla ella , eran días lluviosos por lo tanto cada que se avecinaba la lluvia era una invitación a encontrarse con ese terror que aún se sentía en la atmósfera, siguió haciéndolo hasta convertirse en un ritual para ella empaparse en agua, llorar con la lluvia hasta sentirse parte de ella, muchas tardes de tormentas habitaron en su corazón pero el dolor pasó y el miedo se esfumó... Se hizo lluvia y agradeció aquella mano sobre la suya el día del accidente porque al final de todo estaba viva... y Matias también en algún sitio donde fuera pero estaba vivo...
La lluvia a veces se vuelve mares en los ojos de aquellos a los que les cayeron un rayo y jamas volvieron a ser los mismos..
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